Lisa tiene tres hermanos más pequeños que ella, un par de gemelos que son dos diablillos y otro más pequeño que es un bebé todavía.
La madre de Lisa siempre la reprende por las travesuras que hacen los gemelos. El único consuelo de Lisa es un gato perdido que está más allá del jardín. Está segura que su madre nunca le dejará tener un gato.
Es una historia corta y muy bonita. El libro lo compré de segunda mano .
Es de 1995.

No hay comentarios:
Publicar un comentario