sábado, 29 de diciembre de 2012

EL BRITANO CAPITULO 58

Por la noche Edward y yo estrenamos nuestra casa . Todavia le faltaban las contraventanas , la puerta principal  , los muebles, las cortinas...  pero Edward  lo haría poco a poco.
Por  supuesto Tomas nos siguió como un perrito, quería dormir en su habitación.
La casa se componía de una entrada, nuestro cuarto y el cuarto del bebé. Como todavía no teníamos  puerta para separar las dos habitaciones, Edward  había colgado una gruesa manta a modo de cortina.

" Y voy a poder dormir aquí siempre ? " , preguntó Tomás.
" Ahora eres  nuestro hijito,  y esa es tu camita. Y  ahora a dormir toda la noche ", añadió Edward. " Señor  Jesus, haz que este niño duerma  como un angel toda la noche, amen . ", y luego me guiñó  un  ojo a mi. Eso  significaba una noche de amor...

Después Tomas se acostó y al  poco rato le oimos  respirar profundamente.
" ¿Ves?  está  durmiendo... y  nosotros a lo nuestro... " , dijo Edward.
"  Y... ¿Qué es lo nuestro? ", pregunté  yo en broma.
" Ay... tontorrona... ven aquí...que te voy a besar "

Era una suerte  que  a pesar  de estar en verano, por las noches  refrescaba mucho en esa región  y podíamos taparnos con la manta...

" Pero, Edward... el niño nos va a escuchar si... "
" Qué va ,  está  cansado y duerme. Los niños  pequeños  se pasan todo el dia  brincando y saltando  y  ahora está cansado, pero  yo  no... ",  me respondió.
Habiamos  dejado  encendida la lamparilla de aceite  encima de la mesa, por si acaso el niño se despertaba a media  noche, para que no lo viese todo oscuro.
Nos  desnudamos y dejamos la ropa encima de las sillas , y  en un segundo me encontré  en los brazos de Edward.

"Estás más gordita ... No sé... más guapa ", me dijo
"Bueno... será  la barriga ", respondí sin saber muy bien.
"Es  todo, estás más rellena... tus caderas están mas .... gorditas. Me  alegra  que ahora comas más. "
"Serán las rebanadas de pan con mantequilla que tú  me haces comer, je,je,je..." , respondí.

Me  estaba acariciando la barriga y el ombligo , y  al poco, su mano subió lentamente hacia arriba. Cerré  los ojos para disfrutar más.
"Tus senos están más gorditos " , siguió diciendome en  voz baja.
Yo  me puse  muy roja, pero sentí cierta satisfacción al escucharle.
"Imaginaciones tuyas... ¿de veras?...  " le dije.
"Conozco muy bien cada trocito de ti, cariño, y... estás más gordita. Te voy a comer...

Giró suavemente para colocarse encima de mi, y nos tapamos las cabezas con la manta . Estuvimos besándonos un buen rato antes de nuestra unión . Los dos éramos  una sola  carne.

3 comentarios:

  1. ah, qué bien, nuevo capitulo!
    y de amor!
    ese Edward es muy dulce.
    Yo quiero uno para mi así,eh tercera?
    ya te enviaré correo comentandolo.
    Por si acaso no entro estos dias aprovecho para decir Feliz Año a todas las chicas !
    besos!

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  2. GRACIAS GUAPAAAAAAAAAAAAAA CARIÑOOOOOOOOOOO

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